Ramiro Valdés: experto represor
La Verdad - Nailibeth Parra Carvajal - Maracaibo - 04/02/2010 00:01 04
"Si grande es la historia que nos ha traído hasta aquí, todavía más grande será la historia que vamos a construir juntos en adelante". Aunque en el momento podían parecer frases cordiales, parte de cualquier discurso político, un año más tarde la afirmación que el comandante de la revolución cubana, Ramiro Valdés, hizo en suelo venezolano, frente a los restos de El Libertador, se convierten en premonitorias y ahora cumplidas.
El hombre de origen cubano, canoso, de barbas blancas y traje militar que en más de una ocasión ha podido vérsele estrechando manos con el Presidente es desde el pasado martes el director de la Comisión de Crisis Eléctrica en Venezuela. En pocas palabras, viene a "arreglar" los apagones, según Hugo Chávez.
Al propio estilo de los súper ministros nacionales, Valdés es sin duda una de las figuras más polifacéticas del gobierno de los Castro. Actualmente es ministro de Informática y Comunicaciones, vicepresidente del Consejo de Estado y vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, amén de sus anteriores cargos como ministro del Interior, viceministro de las Fuerzas Armadas y viceprimer ministro para el Sector de la Construcción.
Para alcanzar tales distinciones, Ramiro ha tenido que forjar un grueso currículo del que suele resaltársele su protagónica participación en las acciones militares de 1953 como de los asaltantes del cuartel Moncada y su jefatura en los Servicios de Inteligencia de Cuba, o G2 cubano.
La historia lo califica como el hombre más represor del gobierno de Fidel Castro. En los primeros años de la revolución se registraron unos 70 mil cubanos hechos presos políticos durante su gestión como ministro del Interior, y al ponerlo al frente de la cartera de Informática y Comunicaciones se convirtió en el principal artífice de la censura en Internet.
Su única experiencia en materia eléctrica pudiera adjudicársele a que en 1996 fue designado como presidente del Grupo Empresarial Copextel, encargado del desarrollo de importaciones electrónicas e informáticas. Esta institución pasó a formar parte del Ministerio de Informática y la Comunicación en el 2000.
Inteligencia a prueba
El escritor cubano Juan Vives, en su artículo Cuando Ramiro Valdés jugaba al súper espión, asegura que el fiel acompañante de Fidel no terminó ni siquiera la escuela primaria. Fue aprendiz de zapatero, trabajó en las plantaciones de plátanos de Artemisa –su pueblo natal-, y terminó como apuntador de bolita (lotería clandestina). "Si actualmente exhibe una licencia en Ciencias Políticas y Periodismo, lo es gracias a un curso especial en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en donde de casi analfeto, en seis meses se graduó de ambas carreras". "¡Milagros del comunismo!", diría Vives. Y de la revolución bolivariana también, habría que acotar.
Valdés nació el 23 de abril de 1932. Proviene de una familia humilde. Pero logró que su vida cambiara cuando tenía 21 años, al vincularse con Fidel Castro, quien entonces estaba reclutando jóvenes para el movimiento armado que derrocaría a Fulgencio Batista. Hoy, "Ramirito" es uno de los tres cubanos que ostenta el grado de comandante de la revolución.
Algunos escritos dejan ver una vinculación con la muerte del presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, mientras ejercía como ministro del Interior, entre 1961 y 1968. "No está demostrado, pero si un día se vinculara con evidencias a Fidel Castro con esta operación llevada a cabo por Lee Harvey Oswald, el nombre de Ramiro Valdés tiene que aparecer de seguro", decía ayer el texto Eugenio Yánez, publicado en el diario Tal Cual.
Tras sus inicios en la Dirección de Inteligencia, Valdés se puso al frente de la organización de la seguridad personal de Fidel Castro, lo que incluía desde la selección de hombre de su escolta, hasta los lugares de descanso en los que permanecería el presidente. Esa experiencia lo llegó a sostener contactos secretos con altos oficiales de la KBG.
Su misión era solamente represiva. Así lo confirma Vives al expresar que el mayor trabajo lo tenía con la Policía, el G2, las cárceles y prisiones. "Era el verdugo oficial del régimen sin otra perspectiva que la de reprimir".
Aunque compañeros de lucha, es público y notorio que sus relaciones con Raúl Castro no son del todo buenas. Hay quienes aseguran que las fricciones comenzaron en los inicios de la revolución, y otros se lo atribuyen a la cacería de brujas que Valdés dirigió contra muchos dirigentes acusados de "dulce vida", entre los que se encontraban algunos protegidos del hermano de Fidel.
Es una "humillación"
Las reacciones no han parado tras el anuncio del presidente Chávez de traer al país a Valdés. El escritor, periodista cubano y analista de la situación en América Latina, Carlos Montaner, aseguró a Unión Radio que ésta es una decisión "para intimidar la clase de poder". A su juicio, "es una terrible humillación para los venezolanos, para los militares, para el aparato de poder que manden a este señor a imponer el orden en Venezuela".
También Pedro Corzo, presidente del Instituto de la Memoria Histórica de Cuba en Miami, expresó que Valdés "no sabe nada de electricidad porque lo suyo es reprimir". Instó a la población venezolana a "cuidarse" del nuevo jefe de la Comisión de Crisis Eléctrica.
Un grupo de venezolanos a través de la Federación de Organizaciones Venezolanas en el Exterior, desde Estados Unidos, rechazaron la llegada del ministro cubano y advirtieron que su presencia aumentaría la represión contra la oposición y los estudiantes. "Las protestas lo tienen desesperado (a Chávez), por eso acude al insigne represor de Cuba, buscando poner en cintura a ese cortocircuito social", dijo Horacio Medina, uno de los portavoces.
El portal analítica.com en su editorial también manifestó su rechazo a la llegad del cubano. "Qué puede saber de electricidad este personaje cuando en Cuba, a más de 50 años de la revolución, los apagones son la norma, al punto que con el característico humor cubano los llaman los alumbrones, para referirse a cuando por fin regresa la luz". Con la frase "ya no somos Venezuela, sino Cubazuela", remata el artículo.
Más cubanización
Aunque no hay un número oficial, se hablan que en el país hay más de 20 mil médicos cubanos que trabajan y manejan el sector salud. Las oficinas del registro de identificación y las notarías están repletas de funcionarios cubanos. A las Zonas Educativas llegaron desde hace buen rato los llamados asesores cubanos. La semana pasada se corrió el rumor de la dimisión del vicepresidente y ministro de Defensa, Ramón Carrizález, se debía a la incursión de cuatro generales cubanos que llegaban a controlar las Fuerzas Armadas.
Tomado del Diario La Verdad.
04/02/10
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