lunes, 22 de junio de 2009

Cualquier parecido con Venezuela es pura...

Elecciones iraníes: fraude masivo




- Kaled Yorde /Abogado - - 21/06/2009 00:01 21

Ríos humanos fluyen en protesta por las calles de Teherán y demás ciudades de Irán contra lo que califican de fraude masivo electoral, que le acaba de dar el triunfo al candidato ultraconservador oficialista Mahmoud Ahmaddineyad sobre el gran favorito liberal Mir Hossein Mousavi. De lo que se trata es de un intento de la oposición de abrirse de la férrea línea ultra-conservadora de los religiosos, habida cuenta de que Irán es gobernada por una teocracia que encabeza el ayatollah Alí Khamenei, cuya autoridad está por encima de las instituciones políticas y las leyes de los hombres.
El resultado de las elecciones muestra a las claras un fraude masivo maquinado por el propio Gobierno iraní y ya algunos círculos hablan de la injerencia de un país suramericano en el conteo de votos, país ese especializado en ganar tramposamente elecciones. De hecho, entre las irregularidades más comunes está la sobra de papeletas por encima del número de inscritos, una descarada campaña de compra de votos y la aparición de un montón de papeletas falsificadas. Este escenario y sus resultas tienen bastante preocupados a los Estados Unidos y a la Unión Europea, además de los países del Asia Oriental, entre otros.
La tarjeta opositora de las recientes elecciones con Mir Hossein Musavi encarna una apertura a la moderación y cierta liberación de lo dogmático-religioso de la línea del ayatollah Khamenei, sostenedor de Ahmaddineyad. A boca de urna las encuestas daban un 67% a Musavi y 35% a Ahmaddineyad. Las encuestas desde un mes antes de las elecciones, igualmente señalaban una lectura similar. Y a pesar de ello y del gran favoritismo de Musavi, los resultados aparecieron volteados, lo que hace recordar acá en Venezuela al tristemente célebre Carrasquerazo de agosto del 2004, en los tiempos del referendo revocatorio.
La conmoción popular en Irán guarda gran parecido a los acontecimientos que en 1979 condujeron a la caída del Sháh Reza Pahlavi. Lo menos que podrá ocurrir en ese país es la anulación de las elecciones. De haber otra nueva tentativa con seguridad y para beneplácito de la juventud y las mujeres iraníes, los países árabes en general, Israel y el mundo democrático, Musavi resultará el ganador. Ello significaría nuevas oportunidades para acuerdos honorables en lo que respecta al programa nuclear del país persa y la paz en la región. ¡En esta nueva crisis aún no ha sido dicha la última palabra!

Tomado del diario La Verdad

Lunes, 22/06/2009

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